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Incredulidad – Carolina Tatis

Ilustración: Aguilas por J.S.B.

 

EL AULLIDO DEL SILENCIO

Inevitable pensar en las mujeres que aúllan en las noches de su soledad,
Insinúan silencios.
Ciegas, sordas, dan luz
en un lenguaje simbólico que recorre la habitación,
sin ser vistas, ven…
sin ser escuchadas, escuchan…
El aullido no se apaga se recrudece con cada una
que intenta insinuar silencio sobre sus tumbas plácidas, dilapidadas de olvido y dolor.
Gritos inconsolables que desbordan el corazón de las que
con lástima, miran a su alrededor sin poder siquiera parpadear por otras.
Cuánto dolor une las lágrimas de las desvalidas,
Un mundo cruel que las tipifica de fuertes. Fuertes
en perceptiva disonante a la realidad,
fuertes por qué aguantan hogares llenos de gritos,
fuertes por qué aúllan en silencio, como cuando el corazón habla para dentro,
fuertes ante una sociedad que emula la sumisión con benevolencia.
Cuánta ignorancia recorre la tradición,
cuánto dolor irrumpe el pecho ante semejante barbarie,
Rebélase: es la última estancia en la pirámide, y las desvalidas
sucumben ante la mirada fría y calculadora de las que intentan desligarse…

 

INCREDULIDAD

Vuelan águilas sin rozar sus picos, vuelan alto sin pedir permiso,
sueltan su luz sin estorbar aviso, y en el dolor de sus cimientos se dejan caer.
Luchan sin reserva en los días en que en el firmamento se dejan llevar.
Ráfagas de viento las golpean si cesar, turban su mirada,
sin poder escapar, envueltas en un torbellino, sus alas bajan.
Inconclusa esencia del ser que ahoga su esperanza en la benevolencia natural.
Entre esa inconsistencia contra natura sobrevivimos, hostiles,
con la cabeza hecha llagas de los magullos del revoltoso viento,
una y otra vez, el dolor se fragmenta, no se contienen, tan duro se incrusta,
y las esperanzas se agotan. Natura insensible, como maltratas a tu especie, egoísmo puro,
rebosa la mente perversa de quien habita bajo la sombra de la maldad,
acechan en el purgatorio, esperando una señal, divina señal,
los ojos abiertos esperan, como farolitos en las casas de antaño,
fulgurantes a lo lejos se ven, luz tenue que parece desaparecer, incredulidad total,
el sonido del caminar firme se acerca, en plena soledad, la esperanza rebosa, existe la humanidad…
y como si fuese un mandato determinado por el destino, la indisoluble mirada de los ojos abiertos
transforma su pensamiento.
Una moralidad perdida en el más allá recorre el pasillo de los que acechan…
Quizá a lo lejos se ve que se puede cambiar.
Natura, natura, nos mezcla con su afán en bosques peinados, sobrevivir o morir.
¿Si amamos como amamos a quien no conocemos, cómo amamos a quien conocemos?
¿El mundo sería igual?
Natura, natura.

 

INCONCLUSO

habita el alma el cuerpo de quien descansa dormido,
farolitos guían el camino, un bastón me acompaña en las caminatas,
soporta el peso de los años gastados, los ojos se aferran
a el destello indeterminado, como el que habita dentro de la cueva,
no se escapa, esparce la semilla cual segador a la tierra,
vibran los colores de la realidad, ¿qué es esta?
imagino los trigales bañados por el dorado color
mis ojos brillan de lucidez ante la ceguera del que ve
majestuoso dorado que fulmina el interior de la almas
imagino posar orugas en el trigal, dormidas en medio de lo sublime,
respiro el verde, mis pulmones se llenan de color con cada respirar,
lo puedo sentir, el cuerpo al estremecerse cuando llega el verde a mi,
ilusiones, realidad vivida, esencia construida, mi ser despierta, puedo ver…
armo en mí espirales de fractales, que ahonda la belleza en sí,
semillas de girasol logro sentir, el toque suave en su color, patrón repetitivo
que deja seguir en orden continuo lo que quiero construir
símbolo de crecimiento armónico, una vida que se repite en sí misma
siempre igual, siempre distinto, somos fractales caminantes, ecos de un pensamiento,
patrón antiguo que no se condesa… espiral del tiempo

 

SOBRE LA AUTORA:

CAROLINA TATIS nació en Corozal, Sucre, Colombia, el 26 de septiembre de 1985. Es filósofa y escritora. Su obra explora la relación entre poesía y pensamiento, abordando temas como la memoria, la existencia y la intimidad emocional. Su escritura se caracteriza por una mirada introspectiva y una sensibilidad filosófica que indaga en la experiencia humana. Actualmente vive en Corozal, Colombia.

 

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