
Ilustración: Niña azul por J.S.B.
La niña azul es una serie de poemas breves que recorre la infancia como territorio de lenguaje, herida y tránsito.
— Lady López Cepeda
I. ORIGEN SIN TESTIGO
Si Dios me hubiese acompañado
tendría pájaros de estaño
y un corazón
habitado por el mundo.
II. VOLVER AL CAUCE
Cada paso que doy
me devuelve al río
que me dio alas.
Tras el vuelo,
me detengo
en la encrucijada.
III. IRREVERENTE
Tejedora de espejismos
cocinera de misterios.
Irreverente, clandestina
y libertaria.
Soy tu apetito.
IV. PALPITAR DEL LLANTO
Nada pierdo.
Después del silencio
todo está escrito
en el palpitar
de mi propio llanto.
V. AUTORRETRATO DE LA HERIDA
Soy la niña
de mis duelos.
Desamparada soledad
que me estremece.
VI. OFICIO DEL SILENCIO
En el silencio,
bordo la luz.
Se alza.
Vuela.
La llama se apaga
en su misterio.
VII. LENGUAJE EN GUERRA
La niña azul desata
nudos
y letras del cielo.
Gritos en la noche.
Clandestina,
voz en guerra.
Palabras como daga
que la escuela arranca.
VIII. CRUZAR EL UMBRAL
La niña azul
afloja la daga.
Cruza el umbral.
Busca otras casas
donde habitarse.
IX. ACTO DE DESPEDIDA
Papá,
te despido.
Que la luz
te alcance.
X. DESEO CON ESPINA
La niña azul
aprendió
a desear bajo el sol.
Después,
la espina del rosal
lastimó sus ansias.
SOBRE LA AUTORA:
LADY LÓPEZ ZEPEDA (México, 1956) es psicóloga, pedagoga y poeta. Su escritura se construye como una casa: un espacio de habitaciones interiores, muros de memoria y pasillos donde el lenguaje aprende a escuchar lo que persiste. En ese territorio, la palabra se vuelve refugio y fisura, lugar de tránsito entre lo vivido y lo que aún busca nombre.
Su obra ha sido difundida en revistas literarias de México, América Latina y España, entre ellas Letralía, La Casa del Asterión, Revista Montaje y Nagari. Ha sido reconocida en certámenes internacionales y su poesía forma parte de antologías como Mujeres Poetas de México (Ed. Atemporia) y Poesía del Encuentro (Ed. Floricanto).
Es autora de la serie La casa partida, proyecto de largo aliento conformado por tres volúmenes, donde la casa aparece como metáfora del cuerpo, de la identidad y del duelo: un espacio que se habita y se recompone desde la palabra. Su trabajo creativo explora la arquitectura de la memoria y las grietas emocionales, tendiendo puentes entre la intimidad del desamparo y la luz.
Reside en México, donde continúa desarrollando su labor literaria y su investigación poética sobre el cuerpo y el espacio.





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