Press "Enter" to skip to content

Encuadernaciones brillantes – Countee Cullen

Ilustración: Encuadernaciones brillantes por J.S.B.

 

ENCUADERNACIONES BRILLANTES

Traducción: J.S.B.

 
Tu amor para mí fue como un libro sin leer,
De lomo brillante y páginas blancas por abrir;
Con la ternura torpe de un amante, lo tomé
Un día del estante donde estaba y lo abrí.
Aquí encontraré belleza y gracia, pensé,
La más alta y sobrecogedora poesía del alma;—
Ay de los amantes y de la fe que depositan
En el amor, ay por ti, ay por mí.
 
Leí no más que una o dos páginas a lo sumo,
Lo más que soportaron mis ojos cegados de horror.
No encontré más que un fantasma afilado por el viento,
Donde buscaba carne dispuesta a doler y sangrar.
Y aun así te devuelvo al estante, aunque hayas simulado.
Amo los libros brillantes aun cuando me fallan.

 

BRIGHT BINDINGS

Countee Cullen

 
Your love to me was like an unread book,
Bright-backed, with smooth white pages yet unslit;
Fondly as a lover, foolishly, I took
It from its shelf one day and opened it.
Here shall I read, I thought, beauty and grace,
The soul’s most high and awful poetry;—
Alas for lovers and the faith they place
In love, alas for you, alas for me.
 
I have but read a page or two at most,
The most my horror-blinded eyes may read.
I find here but a windy tapering ghost
Where I sought flesh gifted to ache and bleed.
Yet back you go, though counterfeit you be.
I love bright books even when they fail me.

 

SOBRE EL AUTOR:

COUNTEE CULLEN, nacido Countee LeRoy Porter el 30 de mayo de 1903, probablemente en Louisville, Kentucky, fue poeta, editor, novelista y dramaturgo del Renacimiento de Harlem. Fue autor de varias colecciones de poesía, entre ellas Color (Harper & Brothers, 1925), así como editor de la antología fundamental Caroling Dusk (Harper & Brothers, 1927). Murió el 9 de enero de 1946 en New York City.

 


“Bright Bindings” fue incluido como parte de la colección de poemas The Black Christ and Other Poems, del poeta Countee Cullen, publicada por Harper & Brothers en 1929. Foto: Carl Van Vechten.

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *